Desde sus inicios en el 2007 esta red social ha venido ganando popularidad entre las marcas y sus seguidores. Muchas de ellas no están generando contenido de valor para su comunidad, ni aprovechando la interacción que esta herramienta les permite.

A diferencia de otros medios, esta red brinda la oportunidad de reinventarse en cada posteo y medir su efectividad de acuerdo con los objetivos previamente planteados. Pero no es solo soplar y hacer botellas... Para que Facebook genere resultados óptimos, tenemos primero que tomar en cuenta varios aspectos:

1- Contar con una comunidad robusta tanto en la cantidad de seguidores como en la calidad de los mismos: esto se logra solo con una minuciosa y estratégica segmentación, tomando en cuenta variables demográficas, de género, profesión, poder adquisitivo y gustos y preferencias, entre otras. Por ejemplo: una marca interesada en el mercado costarricense, no gana nada teniendo 5.000 fans en Corea o Tailandia.

2- Generar contenido de calidad: al igual que en otros medios más longevos, el poder de una buena historia siempre captará más la atención y el interés. Es aquí donde cobra valor el Storytelling. La diferencia radica en que con esta herramienta podemos hablar directamente con el público meta y darle el contenido que nos está pidiendo o que más le interesa.

3- Aprovechar la interacción y la realimentación: esto se logra cuando no terminamos de cerrar el círculo de comunicación en los mensajes que posteamos, motivando así a que el consumidor sea el que cierra el ciclo. Por ejemplo: cuando les preguntamos cuál es su producto favorito, el A o el B, o que etiqueten con cuál persona les gustaría vivir una experiencia x y por qué.

4- Aprovechar los Power days para programar las publicaciones: por ejemplo, en nuestro país los días en que la gente más interactúa en Facebook son los miércoles (información tomada del estudio Red 506 de 2017), de igual forma esta red nos permite analizar los días en que se dan los mejores resultados, según el comportamiento de cada comunidad.

5- Maximizar el presupuesto: esto se logra conociendo bien el comportamiento de nuestro target, para ello podemos implementar herramientas como el Day in a life y así programar la pauta de pago y apagarla durante las horas en que no se encuentre ¨facebookeando¨, como en las madrugadas por ejemplo.

En conclusión, existe una gran diferencia entre tener un muro de Facebook y sacarle el mayor provecho a esta herramienta y realmente aprovechar su inmediatez e interacción a favor de la marca. Para esto existen profesionales especializados en esta área, por eso lo más recomendable para el retorno de inversión es dejar esta importante labor en sus manos y no en las del famoso ¨Sobrinity Manager¨.

Randall Vásquez